Baño de hielo en Noruega

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Baño de hielo

La primera vez que escuché sobre isbading (mucho antes de mudarnos a Noruega) me pareció una idea muy extraña, pero inmediatamente supe que lo quería intentar alguna vez. No soy el tipo de persona que se sube a una montaña rusa, pero la idea de forzarme a entrar en agua semi congelada, sí es algo que disfruto. Es el tipo de retos que me encantan y me dan una sensación de logro que me acompaña cada vez que lo recuerdo.

Esta vez, fuimos acompañados de una pareja de amigos. La noche antes de salir mi amiga me llamó y me dijo que llevara vestido de baño si queríamos intentar el baño de hielo. Colgué el teléfono y salí dando saltos a la sala con mi vestido de baño en la mano, para que Gaby y Altán alistaran los suyos.

Pero antes de contarte nuestra experiencia, empecemos entendiendo qué es isbading?

Qué es isbading o baño de hielo?

Un baño de hielo consiste en sumergirse en agua cercana al punto de congelación (desde 1o hasta cerca de 0 grados centígrados). El entrar al agua fría es un shock para el organismo, el cual libera adrenalina, endorfinas y serotonina para compensar. Puede experimentarse respiración entrecortada, entumesimiento, dolor, palpitaciones, entre otras. Este shock genera una respuesta en el cuerpo que varía de persona a persona si se describe como positiva o negativa. Spoiler alert, a mi me encantó!

Durante las vacaciones de invierno (finales de febrero de 2021), rentamos una casita del árbol en el medio de la montaña. Los hyttetur (paseos de cabaña) son típicos en esta zona. Los noruegos (y muchos escandinavos) disfrutan de irse a la montaña a zonas retiradas y desconectarse del mundo exterior. Son pequeñas casitas de madera en el medio de la nada, sin agua ni electricidad. Ya he ido a un par de estas experiencias y es maravilloso!

Los noruegos y suecos le llama isbad, los finlandeses avantouiti, los alemanes eisbad, los rusos ledyanoye kupanive, pero todos traducen a baño de hielo y se viene practicando desde el siglo XVI (incluso antes). Los baños de hielo se utilizaban para curar males como las pesadillas, lepra, peste, raquitismo, histeria, estreñimiento, bronquitis y hasta cáncer.

Actualmente se le siguen atribuyendo varios beneficios para la salud (veremos algunos más adelante) y muchos deportistas de alto nivel lo practican, tal vez hayas escuchado de la crioterapia, la cual es utilizada como modo de tratar la inflamación y promover una rápida recuperación al músculo. Atletas de alto rendimiento como Cristiano Ronaldo, Andy Murray y Jessica Ennis-Hill lo incorporan a su rutina.

Es una práctica normalizada en escandinavia, donde están estrechamente asociados a los saunas. Las personas entran al sauna donde entran en calor e intercalan el calor intenso del sauna con un chapuzón congelado en el fiordo, río o lago. En la mayoría de los casos, es necesario hacer un agujero en el hielo para poder entrar al agua.

-El agujero que hicimos para poder entrar al río-

Los baños de hielo van de la mano con ejercicios de respiración y existen personalidades populares que lo practican y promueven, como el holandés Wim Hof también conocido como The Iceman (el hombre de hielo). Actualmente también hay competencias de natación de invierno.

En los alrededores de la Casa de la Ópera en Oslo, hay numerosos saunas en el fiordo. Es una actividad muy popular entre locales y turistas también. Además de esto, en las zonas de baño, lagos o ríos, también se pueden ver personas que entran a refrescarse en medio del invierno, aún sin un sauna cerca.

Nuestra experiencia

Tras 2 inviernos en Noruega, estaba determinada a intentarlo. Incontables veces iba caminando a lo largo del río Akerselva y veía a personas acercarse a la orilla, desvestirse, entrar al agua, volver a vestirse y seguir su día con naturalidad. Esto es aún más frecuente en el fiordo, en las zonas de baño y los saunas.

-Puedes seguir mi día a día en Noruega acá-

Hablando con amistades me recomendaron prepararme. Así que mi plan era empezar a nadar todas las semanas en el río durante el próximo verano, y conforme las estaciones avanzan, seguir haciéndolo hasta el invierno. De este modo, el cuerpo se va preparando gradualmente y se acostumbra al shock del agua fría. Pero la oportunidad llegó mucho antes de lo esperado y no estaba dispuesta a desaprovecharla.

Lo primero que tuvimos que hacer fue desenterrar la tina, porque estaba completamente cubierta de nieve. Esto tomó bastante tiempo, primero quitar la nieve, luego calentar la tina y el agua, pero tras unas horas estábamos listos!

Gaby fue la primera seguida de mi amiga!

Y llegó mi turno. Esta nerviosa y me recorría una oleada de adrenalina. Para este punto, cada vez que he estado en el exterior por los últimos 5 meses, ha sido con varias capas de ropa. Fue la primera vez que la piel de mi cuerpo experimentó la libertad del exterior en 5 meses y estaba rodeada de nieve y hielo!

Luego quitarme los zapatos y las medias, y ese primer paso descalza en la nieve. Para el momento que llegué al agujero que habíamos hecho en el hielo ya no sentía los pies, a pesar de que estaba a un metro de distancia.

Y entrar al agua… congelada! Bajar hasta que el agua llegara a mis hombros y esa frío casi eléctríco recorriendo mi cuerpo. El cuerpo reacciona con una inhalación muy profunda, y luego exhalaciones cortitas. Fueron unos segundos pero se sintió eterno. Hasta este momento la sensación era más cercana a la tortura que a algo disfrutable, pero luego salí del agua.

En el momento en que salí del agua sentí como cuando subo una montaña y veo la vista desde arriba. Esa sensación pero multiplicada por 1000. Eso y el frío en los pies, que para este punto habían estado sobre la nieve o en el agua todo el tiempo.

Pensé que entrar en la tina caliente iba a ser el momento que más iba a disfrutar, pero en realidad fue ese instante en que salí del agua fría, como si explotara una carga de adrenalina y endorfinas que me recorrieron completa.

Me quedé un par de minutos en el agua caliente pero en realidad ya no tenía frío, sentía un calor interno casi más fuerte que el del agua humeante. Salí del agua, me puse zapatos y la chaqueta, que ni siquiera cerré y corrí de vuelta al río porque era el turno de Altán y quería capturar su momento también. Después de él siguió el esposo de mi amiga.

Al subir a la cabaña Gaby me enseñó que si salía al balcón podía tomar unas fotos muy contrastantes y salí de nuevo en bikini al balcón por la fotos. Es muy extraño pero para este punto ya no sentí tanto frío. Calor interno y euforia era todo lo que sentía.

Ese calor me resulta muy interesante. Porque durante los meses fríos de otoño, invierno y primavera, pasé aprendiendo a mantener el calor, y la mayoría de las veces, este viene de afuera, ya sea ropa abrigada, o calefacción. También funciona tomar algo caliente, pero aún en esos casos no había experimentado esa sensación de que mi cuerpo producía calor desde dentro, casi pulsante.

Esa sensación de calor me acompañó a lo largo del día, la noche y por unas horas del día siguiente. Podría estar todo en mi mente, porque no es algo que haya leído al respecto, pero ya antes había experimentado algo parecido, en un badehus, así que tal vez sea el modo en que mi cuerpo reacciona.

Debo decir que mi primer experiencia fue increíble, me alegra mucho que se haya dado de esa manera y en esas circunstancias. Definitivamente quiero volver a intentarlo y mi plan sigue siendo empezar a prepararme en verano y mantener la práctica a lo largo del próximo año hasta el invierno. Vivo a 30 metros del río Akerselva y a 20 minutos de los saunas, así que no hay excusa.

-Acá puedes seguir mi día a día-

Algunos de sus beneficios

Tradicionalmente se le atribuyen muchos beneficios, pero trataré de enfocarme en aquellos sobre los que haya estudios científicos que lo respalden.

  • Fortalece el sistema inmunológico.
  • El frío hace que los vasos sanguíneos se contraigan y con esto eliminan impurezas como ácido láctico. Esto va a ocasionar que le cuerpo busque reponer esta sangre con sangre nueva, favoreciendo una recuperación más rápida del músculo.
  • Disminución de inflamación,.
  • Favorece una buena circulación.
  •  Beneficios psicológicos. Puede ayudar a combatir el estrés, la depresión y el insomnio. Esto porque al entrar al agua tan fría el cuerpo libera endorfinas para contrarrestar la sensación de dolor, estas son un antidepresivo natural. Además el cerebro registra el efecto de conquista ante situaciones amenazantes o de miedo, y más adelante puede recurrir a este recurso.
  • Sensación de energía, ligereza y serenidad, por la yuxtaposición entre el agua fría y volver a entrar en calor.

Estos son algunos de los beneficios que más se repiten. Hay estudios que los respaldan y cuestionan también. Pero me atrevo a agregar un beneficio con el que te puedes sentir identificad@:

  • Es una experiencia única! Sin importar cuánto leas al respecto, si no lo haces nunca sabrás verdaderamente cómo lo asimila tu cuerpo!

-Puedes enriquecer este artículo con información en los comentarios abajo!-

Cuáles son los riesgos?

Como toda práctica, tiene beneficios y posibles riesgos o contraindicaciones. Algunos de los riesgos son:

  • Hipotermia. El tiempo en que se mantiene el cuerpo sumergido debe ser corto y es importante tener un modo de entrar en calor después de hacerlo.
  • Ataque de pánico. Esto puede ocasionar que te ahogues, especialmente si lo haces en aguas profundas.
  • Si nadas bajo el hielo congelado se corre el riesgo de quedar atrapado y ahogarse.
  • Ataque cardíaco. No es recomendado en personas con problemas cardiovasculares.

En nuestro caso procuramos hacerlo en un río poco profundo, de donde pudiéramos salir rápida y fácilmente en caso de que algo pasara. Además de tener una tina con agua caliente muy cerca, estábamos al frente de la cabaña, así que teníamos diferentes posibilidades de entrar en calor inmediatamente después

Es muy importante que cada vez que intentemos algo por primera vez, investiguemos al respecto y consideremos nuestra salud de forma objetiva. Si tienes duda siempre es mejor consultar con alguien que tiene experiencia en el asunto y mejor aún, a nuestro médico.

Dónde puedo tomar un baño de hielo en Oslo?

Si vienes a Oslo en invierno (o en cualquier época del año), te recomiendo ir por la Casa de la Ópera. Hay unas pequeñas construcciones, que si no sabes que están ahí, casi se pierden en el paisaje. Pequeñas casitas sobre el agua, otras más grandes pero si no las buscas te aseguro que no te das cuenta que están ahí. Si prestas atención cada cierto tiempo, se abre la puerta y salen personas a refrescarse en el fiordo. Los precios van desde alrededor de $20 por persona, en un sauna compartido, hasta cientos de dólares. Depende del lugar y el estilo que elijas. 

-Uno de los muchos saunas en las cercanías de la Casa de la Ópera-

Por ejemplo, acá encuentras una opción donde puedes tener un cuarto privado en el fiordo (de hasta 10 personas) por alrededor de $300, y en esta otra opción, en un sauna público pagas menos de $20. Y están a unos cuantos metros de distancia el uno del otro!

A modo personal, encuentro más interesante ir a vivir la experiencia más inmersa en la cultura y compartir cuarto, aunque no descarto la idea de ir en pareja o con un grupo de amigos, sin duda debe ser una experiencia muy divertida también!

Si estás en la zona, no te quedes sin ver el área de Sørenga, muy cerca de la Casa de la Ópera. Es una zona de baño pública (en Noruega encontrarás que la mayoría de las actividades al aire libre son gratuitas). En verano verás a muchas personas disfrutando del fiordo, nadando y aprovechando al máximo los días soleados. En invierno, te invito a sentarte con un café caliente (o un tradicional gløgg) y ver a las personas llegar a intentar el baño de hielo, es muy normal y particularmente popular el día del solsticio.

-Sørenga-

Si deseas experimentar el baño de hielo de modo más privado, o alejado de la ciudad, puedes encontrar una hytte (cabaña) en los alrededores de Oslo, y elegir alguna al lado de un río o lago, nosotros lo hemos hecho por medio de Airbnb. Si aún no tienes una cuenta y te registras usando este enlace, recibes $25 de obsequio para utilizar en la aplicación.

-Esta fue la casa del árbol donde nos quedamos-

Recuerda tomar todas las precauciones e informarte bien si decides intentarlo!

Para tener una pequeña idea de lo que se siente, puedes tomar duchas con agua tibia o caliente y al final abrir únicamente la llave de agua fría, intenta entrar y mantenerte ahí por unos segundos. No es lo mismo, ya que el escenario completa la experiencia y las temperaturas del cuarto y el agua influyen, pero te puedes hacer una idea de la sensación.

El baño de hielo es una experiencia única, me encantó y sin duda quiero incorporarlo a mis futuros inviernos. Para la próxima vez que lo intente, quiero retarme un poco más y mantenerme en el agua entre 20 y 30 segundos. Suena poco, pero te aseguro que bajo el hielo cada segundo es una eternidad!

Me encantaría saber tu opinión!

Te atreverías a intentarlo? O tal vez ya lo has experimentado, en ese caso me encantaría saber tu experiencia!

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